
Según pone de manifiesto el censo realizado 2011, Serbia tiene 7,12 millones de habitantes, lo que es 377 mil menos en comparación con el año de 2002. La participación del 17% de la población envejecida en la total la hace una de las más viejas poblaciones en Europa. El nivel de nacimientos es un 30% inferior al nivel de la reproducción simple de la población. Estos datos alarmantes advierten que Serbia debe cambiar la estrategia del desarrollo social y aprobar una política demográfica nueva si quiere frenar la ulterior despoblación.
Un texto de Đuro Malobabić.
El pasado año es el vigésimo año sucesivo del crecimiento natural negativo de la población de Serbia, la que durante décadas no puede asegurar una reproducción simple de su población. Solo durante el periodo transcurrido entre los años de 2002 y 2010 el número de mujeres en edad reproductiva ha sido reducido por unas 133 000. Solo en ocho de los 165 municipios en Serbia ha sido registrado un crecimiento natural de la población, mientras que a la vez en 1 140 de las 4 706 localidades no ha nacido ni un solo niño.
El fenómeno de la insuficiente tasa de natalidad es la característica clave de la situación demográfica en Serbia y ello en particular en el sudeste del país. Un ejemplo extremo del colapso demográfico es el frecuentemente citado caso del municipio de Crna Trava, donde el número de habitantes iba bajando desde el año 1948 para quedar disminuido nueve veces hasta el año de 2009. En este municipio que en su época tenía 13 600 habitantes actualmente viven solo 1600 personas. Cada uno de dos habitantes tiene 65 o más años de edad, mientras que el número promedio de alumnos de la única primaria de esta localidad es 11, es decir, cuatro por una clase, o sea, grado escolar.
Las consecuencias del nivel de natalidad que no satisface las necesidades de la reproducción simple son la despoblación y un envejecimiento intenso de la población, de lo que emanan secuelas muy serias que afectan el desarrollo de la sociedad, hasta el hecho de que esta tendencia puede afectar seriamente la futura seguridad del Estado. En vez de practicar la actual estrategia neoliberal del desarrollo, Serbia necesita una estrategia socialdemográfica del desarrollo humano y viable, enfatizan expertos en esta materia. En el simposio científico dedicado a este tema y recién celebrado en Nis, el profesor de la Facultad de Filosofía de esta ciudad, Ljubisa Mitrovic indico que Serbia necesita una estrategia nueva del desarrollo regional equilibrado y nuevas prioridades del desarrollo. Una de estas prioridades, a su juicio, habría de ser la instalación de una red de instituciones encargadas de la salud pública y cultura, las que obrarían por hacer posible una calidad nueva de la vida y en particular en entornos rurales. “De esta manera se haría posible que los jóvenes se queden en zonas rurales y contribuiría al retorno de aquellos que migraron a grandes ciudades. La industrialización del país tras la II Guerra Mundial ha devastado el campo, pero el tipo de transición que estamos experimentando actualmente está devastando las ciudades, privándolas de capacidad laboral, por lo cual una parte de la población urbana tendrá que regresar a las zonas rurales”, enfatiza el profesor Mitrovic.
En dicha reunión ha sido concluido incluso que una de las medidas que habría de tomar el Estado es una definición precisa del espacio geográfico englobado por lo que se denomina Serbia sudeste. La pertenencia a una región ha de experimentarse como pertenencia a una identidad a la que son inherentes intereses comunes, lo que motivaría adicionalmente la activación del desarrollo de la referente región.
La gravedad del problema que Serbia tiene que afrontar con respecto a su política demográfica la ilustra de la mejor manera el hecho de que ni siquiera la ola de refugiados llegados a causa de los conflictos librados durante los años noventa en la antigua Yugoslavia no haya podido compensar las consecuencias del crecimiento negativo de la población y de emigración.
