Crónica Económica Internacional

Ned, 08/26/2012 - 15:43 -- MRS
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La disminución drástica del déficit presupuestario es una de las tareas claves y más difíciles que esperan al Gobierno de Serbia. En el Ministerio de Finanzas y Economía están trabajando a un ritmo acelerado, para poder presentar ya en septiembre al Parlamento el paquete de leyes para el comienzo de la consolidación fiscal. Los que sí se sabe es que no se tomarán medidas radicales como es el despido de los empleados en el sector público. Los economistas consideran que no es posible disminuir los egresos del presupuesto sin limitar el crecimiento de los sueldos y pensiones en el sector público y destacan que es necesario alcanzar un acuerdo político y social al respecto. Más ampliamente en la Crónica Económica Internacional. Escribe Zorica Mijuskovic.

Entre las medidas que anunció el Gobierno, la primera fuente de ahorro será el recorte de los sueldos en el sector público, porque las dos terceras partes del presupuesto se gastan en sueldos y pensiones. En lugar de 500 mil dinares, es decir aproximadamente 5.000 euros, cuanto ganan en estos momentos los directores de algunas instituciones, sus sueldos serán un 70 por ciento más bajos. También se anuncian ahorros reduciendo el número de agencias. En estos momentos hay aproximadamente 130 agencias las que cuestan al estado como mínimo 800 millones de euros al año. Serbia ha vivido hasta ahora muy por encima de sus posibilidades y es insostenible para la economía nacional continuar con el concepto económico de endeudamiento y de consumo en todos los niveles.

El Banco Central ha cambiado el pronóstico para este año del crecimiento del Producto Interno Bruto a menos 0,5 por ciento, por la caída de la producción agrícola, resultado de la sequía y del bajo crecimiento económico en la zona del euro. El experto del Banco Nacional de Serbia, Branko Hinic, dijo que hasta el fin del año el déficit de la balanza de pagos ascenderá a 3,1 mil millones de euros.

El desarrollo económico sostenible y la vuelta a sus propios recursos es la única alternativa que le queda a Serbia para salir de la crisis. Sin el apoyo del FMI, el estado no puede asegurar recursos para el pago de la deuda pública, la que ha sobrepasado el 50 por ciento del Producto Interno Bruto.
Los economistas destacan que únicamente con el nuevo arreglo stand by puede asegurarse la estabilidad macroeconómica, reforzar la confianza de los inversionistas del exterior, y al mismo tiempo, confirmar que el Gobierno está dirigiendo una política económica responsable. Además, la postura positiva del Fondo, está influyendo directamente en el rating del país. Anteriormente, el ministro de Finanzas, Mladjan Dinkic, declaró que Serbia no pudo evitar la caída del rating crediticio, debido al déficit presupuestario el que batió el record, y al enorme crecimiento de la deluda pública. Dinkic anunció medidas fiscales de consolidación, porque Serbia está en recesión y por eso es indispensable disminuir el consumo público. También es indispensable efectuar reformas profundas en el sector público, en el fiscal y en el sistema de pensiones, así como disminuir los egresos y aumentar los ingresos del presupuesto. Para realizar dicha estrategia es necesario un controlador como el FMI con el fin de no desistir del ahorro, porque las consecuencias serian: crisis de la deuda pública, inflación, descontrolado debilitamiento de la moneda nacional, disminución del empleo y caída del nivel de vida.