En el limite del peligroso endeudamiento

Ned, 07/22/2012 - 14:18 -- MRS
d

El problema del financiamiento del déficit presupuestario es el principal desafío para el nuevo Gobierno de Serbia, dado que a causa de la disminución del crecimiento económico en 2012, en el erario habrá un saldo negativo de 35.000 millones de dinares. Por ello, el nuevo Gobierno, tan pronto como entre en función, tendrá que darse a la tarea de reducir el consumo público y los gastos innecesarios, a fin de que la crisis económica no se profundice aún más. Ampliamos el tema en el espacio de los domingos, CRÓNICA ECONÓMICA INTERNACIONAL, que ha preparado Zorica Mijuskovic.

La deuda pública en Serbia lo más probable alcanzará hasta el final del año el 55% del Producto Interno Bruto, con la tendencia de seguir creciendo, de modo que hasta el final del año 2015, la espiral de la deuda podría llegar al 60% del producto social. Según los estándares europeos, ello incluiría a Serbia entre los países sobreendeudados, lo cual es inaceptable desde el aspecto de la conservación de la estabilidad fiscal del país. A juzgar por lo que últimamente se ha podido escuchar en la opinión pública, el mandatario Ivica Dacic y sus socios de coalición están tratando de hallar la solución al problema del endeudamiento en una nueva propuesta, la cual excluya el congelamiento de los salarios y las pensiones en el sector público. Para que no ocurra aquí algo parecido al guión griego, los economistas recomiendan a los políticos iniciar canto antes la aplicación de medidas a corto plazo para la estabilización de las finanzas estatales, como lo son el aumento del impuesto a la renta de las empresas, pero también del IVA. En la parte de los egresos, proponen congelar los salarios en el sector público, así como las pensiones, o eventualmente, la reducción diferencial. Además de que habría que analizar la posible reducción de los salarios en las agencias, es decir, igualarlos a los sueldos en la administración pública.

También el Banco Nacional de Serbia ha advertido sobre la seriedad de la situación, indicando que el crecimiento de la deuda pública amenaza con poner en peligro la estabilidad financiera y el crecimiento económico. El gobernador Dejan Soskic dijo que las autoridades monetarias centrales asegurarán la estabilidad del mercado de divisas y que impedirán exageradas oscilaciones a corto plazo del dinar, y que las reservas de divisas disponibles son una garantía suficiente de que el Banco Central es capaz de hacerlo, pero que el régimen del tipo de cambio del dinar es controladamente flotante y que se forma en el mercado. También el representante permanente del FMI en Serbia, Bogdan Lisovolik, manifestó su preocupación con motivo del aumento del nivel de la deuda pública. Él indicó que las medidas que propone el Consejo Fiscal tienen que estudiarse con toda seriedad, pero que también se pueden proponer otras soluciones. La futura política económica tiene que tomar en cuenta las tendencias más recientes, la posibilidad de financiar el déficit y las prioridades del Gobierno, pero que todo lo que se haga tiene que fundamentarse en la realidad, evaluó Lisovolik.

En los anteriores cuatro años, el Estado se endeudó en unos 6.000 millones de euros, con lo que ha creado un agujero en el erario. Entretanto, ocurrió también la crisis en la eurozona, la cual ha disminuido considerablemente el aflujo de inversiones y limitado la captación de capital fresco. En una situación tal, todos los países, primariamente los que se encuentran en vías de desarrollo, como Serbia, recurren a la “violación” de las reglas fiscales, lo cual, a decir verdad, no es un acto penal. Los expertos advierten que la economía se encuentra de nuevo en recesión y recuerdan que el primer trimestre del año, es el tercero consecutivo en el que el Producto Interno Bruto disminuye. Por ello, emplear las reservas de divisas del Banco Nacional de Serbia como apoyo al crecimiento económico es peligroso para la estabilidad financiera, y desvía la atención de los políticos de las medidas que realmente podrían estimular el crecimiento económico.