Escena Política de Serbia

Sub, 07/14/2012 - 15:06 -- MRS
s

La elección de Tomislav Nikolic para presidente de Serbia cambió las relaciones en la escena política, y el epílogo es la creación de una nueva coalición oficialista con dos protagonistas viejos y uno nuevo. Después del fracaso de las negociaciones entre el Partido Democrático y la coalición liderada por el Partido Socialista de Serbia en torno a la formación del Gobierno, los socialistas se viraron hacia los progresistas y el pasado martes los lideres del Partido Progresista de Serbia, Partido Socialista de Serbia, Partido de los Jubilados Unidos de Serbia, Serbia Unida y Regiones Unidas de Serbia, firmaron un acuerdo sobre los principios básicos del futuro gobierno. Escribe Djuro Malobabic.

Los líderes de la nueva mayoría parlamentaria firmaron el acuerdo de coalición en base al cual se formará el nuevo gobierno de Serbia el que contiene las directrices del trabajo que debe realizar el gabinete de Ivica Dacic. Las más importantes directrices del acuerdo se refieren a la política del estado, a la aceleración de las integraciones europeas, porque como se destaca, Serbia quiere formar parte de la Unión Europea. Los firmantes se comprometieron a no reconocer Kosovo y Metohia, pero destacaron que se empeñarán en normalizar la vida de todos los ciudadanos que viven en Kosovo y Metohia. Lo más probable es que se elija al nuevo gobierno en la sesión de la Asamblea que se celebrará el 23 o 24 de julio. El nuevo gobierno tendrá 15 ministerios, de éstos 8 le corresponderán al Partido Progresista de Serbia, 5 a la coalición liderada por los socialistas y 2 a las Regiones Unidas de Serbia.

El mandatario para la composición del nuevo gobierno de Serbia, Ivica Dacic, dijo en entrevista concedida a DEUTSCHE WELLE, en ocasión de su visita a Berlín, que no teme a los desafíos y que está dispuesto a conducir a Serbia hacia la Unión Europea, y a mejorar la comunicación con Pristina. Dacic destacó que para él sigue siendo muy actual la idea de la división de Kosovo y que cree que esa sería una de las mejores soluciones posibles.

Después de la declaración del presidente de Serbia, Tomislav Nikolic, durante su visita a Zrenjanin de que piensa que nunca va a ser presidente en Pristina, y que el presidente de las autoridades de Pristina jamás va a ser presidente en Kosovska Mitrovica, en el gabinete de Nikolic comunicaron que con esta declaración no se está prejuzgando el cambio del estatus de Kosovo y Metohia, ni la solución de las cuestiones abiertas. A pesar de que los medios interpretaron de diferente manera las palabras de Nikolic, y del hecho de que esta declaración fue acogida con amargura por los serbios de Kosovo, en el comunicado se recuerda que con esa declaración no se aspira a ninguna división, territorial o partidista. “En lo que respecta a la cuestión de Kosovo y Metohia el presidente de Serbia pide el consenso de todas las fuerzas políticas relevantes en Serbia, en vista a que se trata de la cuestión de máxima importancia para el país”, se destaca en el comunicado.

El líder del Partido Democrático y ex presidente de Serbia, Boris Tadic, extendió la mano al primer ministro kosovar, Hashim Thaci, el pasado domingo en la clausura de la “Cumbre Croacia” celebrada en Dubrovnik. Este gesto fue criticado por la opinión pública en Serbia. Tadic explicó que ese acto no tiene ninguna importancia histórica en vista a que él ya no es presidente de Serbia, pero considera que no hay nada malo en ello porque los dos pueblos tienen que resolver los problemas pendientes.

El Partido Democrático se ha visto seriamente sacudido por la derrota que sufrió en las elecciones parlamentarias y presidenciales. Por primera vez después de 12 años, sus funcionarios no van a ocupar altos cargos. Por eso comenzaron las revueltas dentro del partido. Dragan Djilas y Vuk Jeremic expusieron por primera vez en público sus conflictos interpartidistas, mientras que ciertos funcionarios locales dirigieron críticas a cuenta de la cúpula del Partido Democrático. El más ardiente crítico fue Zoran Zivkovic, ex primer ministro y potencial rival de Boris Tadic en la lucha por el puesto del primer hombre del partido. Él dijo que el Partido Democrático y su cúspide han enfermado de una enfermedad la que es inadmisible para el partido que ha dado el mayor aporte a la democratización de Serbia en los pasados 20 años.