
Austria seguirá apoyando el ingreso de Serbia en la Unión Europea, porque cree que Europa no puede estar completa sin todos los países de los Balcanes Occidentales, declaró en entrevista concedida a nuestra radio el embajador saliente de Austria en Belgrado, Clemens Koja. Con él conversó Sandra Pekic.
La Unión Europea no es sólo un proyecto económico, sino también de paz y cooperación regional, y su misión es reconciliar a los pueblos dijo Koja. Lamentablemente después de la Segunda Guerra Mundial, en los Balcanes Occidentales estallaron nuevamente conflictos bélicos, añadió Koja y manifestó el deseo de que se superen pronto los problemas en la región y edifique el futuro común en la Unión Europea. Según sus palabras, Austria apoyará las indispensables reformas y todos los pasos que Serbia debe dar en el camino europeo. Sobre los buenos lazos políticos que unen los dos estados testimonia la visita del presidente de Austria Heinz Fischer a Belgrado, dijo el embajador austriaco. Austria y Serbia no sólo tienen buenas relaciones políticas, sino también una excelente cooperación económica, subrayó Koja.
“Después de casi cuatro años de residir en Belgrado puedo decir que Austria y Serbia son socios en muchos campos. En Serbia trabajan hoy casi 400 empresas austriacas. En general estamos muy satisfechos. Lamentablemente, tenemos que señalar que aquí existen bastantes problemas con la eficiencia de la administración. Cuando se resuelva ese problema, Serbia tendrá mucho mejores condiciones para los negocios,” destacó Koja.
Clemens Koja dijo que uno de los motivos por los cuales Austria apoya tan enérgicamente a Serbia en el camino de las integraciones europeas son los serbios que viven en Austria. Se trata de casi 300.000 serbios o ciudadanos serbios, y muchos austriacos de origen serbio. Según sus palabras, ellos están fortaleciendo los lazos serbio-austriacos a pesar de ciertas diferencias que existen entre los dos pueblos.
“Cuando vivía en Roma, descubrí el libro “Austria, país ordenado”. Esa es la mejor descripción de mi país. Austria sí es un país ordenado, quizás demasiado. Pero yo aprecio mucho la creatividad serbia, especialmente el arte. Cuando hablo de Serbia, es interesante mencionar que hoy se ven las diferencias que existen entre las regiones que se encontraban por mucho tiempo bajo la monarquía Austrohúngara y las que estaban bajo el imperio turco. Se trata de un concepto de vida completamente diferente.
Sin embargo, lo más importante es que toda Serbia continúe trabajando en la reforma del país y de la economía, que se respeten las leyes aprobadas y que se cree un ambiente propicio no sólo para inversionistas del exterior, sino también para los ciudadanos de Serbia, dijo el embajador saliente de Austria en Belgrado, Clemens Koja.
