
La prioridad del Gobierno de Serbia es la toma urgente de medidas de consolidación del integral sistema financiero, sumado al programa de recuperación económica del país. El Ministerio de Finanzas y Economía anuncio que el paquete de medidas anticrisis que engloba 17 leyes se presentará ante el Parlamento nacional a comienzos de septiembre, para que su implementación pueda comenzar ya desde el 1 de octubre. Las formulas sugeridas en forma de leyes deberían asegurar una administración estatal mas eficiente y un ambiente estimulador para la economía y empleo, así como un grado superior de disciplina financiera e ingresos presupuestales.
Un texto de Zorica Mijušković.
Para salvar el país de quiebra, el Gobierno ya no puede contar con el año en curso, debido a que las medidas aprobadas por el Parlamento, aunque en base a un procedimiento urgente, en realidad pueden aplicarse apenas en los últimos tres meses de 2012. La prioridad se atribuye a recursos que han de encontrarse para poder endorsar sueldos y pensiones, prestaciones sociales y servicio de la deuda publica. Para poder hacerlo, el Gobierno ha de endeudarse adicionalmente y solicitar otros dos mil millones de euros en el extranjero. El ministro de Finanzas y Economía Mladjan Dinkic confirmó que ya se ha encontrado dinero para una realización regular de las obligaciones asumidas por el Estado hasta fines del año en curso con una tasa de interés máxima del 3,5% anual. Además de ello, se tiene preparado el paquete de medidas urgentes que deben frenar el ulterior endeudamiento y crear un ambiente empresarial más favorable. Se prevén incluso las medidas de alivio del peso de las obligaciones de las medianas y pequeñas empresas, es decir, las que están más afectadas por la crisis y a la vez son las más propulsivas. Unos 250 000 empleados en el sector privado han sido despedidos, mientras que los sueldos de los empleados en la administración estatal iban creciendo.
Las cosas, sin embargo, no son tan oscuras como parecen ser a primera vista, indica el ministro Dinkic, el que, según dijo, es optimista, puesto que cree que, si se respeta la disciplina financiera, la participación del déficit en el PIB puede ser dos veces inferior al actual en el entrante año. Entre los gastos irracionales alimentados desede el presupuesto son los referentes a la consolidación de bancos a los que se destinaron 21 mil millones de dinares. Por ello es posible esperar que el Banco Central de Serbia establezca un nivel muy alto de supervisión para evitar escándalos que afectan la estabilidad de todo el sector financiero y profundizan el déficit presupuestario.
Serbia ha entrado en recesión con el mayor déficit presupuestario en su historia el que hasta fines del año superara el 7% del PIB y está sumado a la grande deuda publica del casi 55% de todo lo que se produzca en el país. Desde el inicio del año en curso el PIB va bajando permanentemente y su marco otoñal puede ser solamente peor que el actual, debido a que la sequía haya diezmado los rendimientos. Del nuevo Gobierno se espera, por lo menos en lo referente a las ingerencias del Ministerio de Finanzas y Economía, que facilite a los agrícolas el precio subvencionado de combustibles, fertilizantes y semilla para la entrante siembra. La modificación de las leyes que más probablemente entraran en vigor el 1 de octubre harán posible que ellos cuenten con estímulos económicos adicionales.
En cuanto a las medidas que han de incentivar las actividades económicas, ha de decirse que por el momento unos 400 tributos parafiscales agobian la economía con 1,5 mil millones de euros. Una ley suspenderá los tributos previstos por otras 70 leyes. Las pequeñas empresas pagaran el IVA apenas después de haber cobrado el beneficio, en vez de hacerlo como ahora, inmediatamente tras suscribir la factura. Los mayores tributos se impondrán, ante todo, sobre el tabaco, alcohol y derivados del petróleo. El incremento del IVA es la última de las opciones y si resulta necesaria su introducción, no será superior al 20%. El IVA relativo a los alimentos básicos, sin embargo, no superara el actual 8%.
