
Serbia tiene que continuar sus empeños en establecer un nuevo modelo de crecimiento, basado e la exportación, la austeridad y las inversiones, así como aprovechar las posibilidades que brinda el estatus de candidato para la asociación a la Unión Europea, declaró el jefe de la oficina del FMI en Belgrado, Bogdan Lisovolik. En el “Foro de negocios 2012” en Kopaonik, él destacó que Serbia tiene que continuar aplicando las reformas, las cuales deberían incluir no sólo medidas fáciles, sino también las difíciles, y añadió que de esa manera, el efecto de las reformas sería muy grande. Lisovolik indicó que es necesaria la consolidación de las finanzas públicas, a través de reformas fiscales estructurales, lo cual implica reformas en la parte del presupuesto de los egresos, precisó él.
