
La influencia de los cambios climáticos sobre el medio ambiente es cada vez más intensa, y el sector que resulta más afectado es el agro y la producción de alimentos. Los expertos estiman que la sequía va a disminuir a la mitad el rendimiento de los cereales en Serbia, y los daños se calculan en más de dos mil millones de dólares. A nivel global, está creciendo el número de los que padecen de hambre y de los que se encuentran al borde de la pobreza. Las consecuencias podrían impedirse hasta cierto punto, aplicando medidas agrotécnicas. Escribe Jelena Milenkovic.
Se espera un fuerte salto del precio de los cereales en las bolsas mundiales a lo que ha aportado la gran sequía en los Estados Unidos, así como la enorme ola de lluvias en Europa Occidental al comienzo de la cosecha del trigo. El trigo también sufrió enormes daños en Ucrania y en el sur de Rusia. Los expertos estiman que en estas regiones habrá sólo ocho millones de toneladas de trigo de pan, lo que es menos que el año pasado. Los expertos mundiales evalúan que a nivel global habrá aproximadamente 23 millones de toneladas de cereales menos que el año 2011. El salto del precio es inevitable.
El agro serbio es el que más sufre por los cambios climáticos. Como destaca el director del Instituto Hidrometeorológico, Milan Dacic, son cada vez más intensas y fuertes las sequías en la región de los Balcanes, del Mediterráneo y de Europa sudeste, como resultado de los cambios climáticos.
La pregunta que se plantea a los creadores de la política agraria es cómo no se ha desarrollado todavía el sistema de irrigación. La construcción de sistema de irrigación es la prioridad del estado. Con éste se cubriría al menos la mitad de las superficies laborables. El Banco Mundial otorgó un crédito en el valor de 65,5 millones de dólares para esos fines. Cabe decir que en el pasado decenio las sequías han “costado” a la agricultura serbia aproximadamente 1,7 mil millones de dólares.
La sequía que dura varios meses en Serbia afectó en primer lugar a los cereales, particularmente al maíz, cuyo rendimiento disminuirá a la mitad y ascenderá a aproximadamente 3,5 millones de toneladas. Un “destino” similar espera al girasol, a la remolacha azucarera, al trébol. Los economistas evalúan que habrá menos cereales para las exportación, pero suficiente para las necesidades del país. El experto en agricultura en la Cámara de Economía de Serbia, Vojislav Stankovic, destaca que las primeras evaluaciones de los daños causados por la sequía ascienden a aproximadamente 2,1 mil millones de dólares. Teniendo en cuenta el alto déficit presupuestario, es difícil que el estado pueda cubrir el daño a los agricultores. No obstante, existen ciertas facilidades que posibilitaría a los agricultores superar la difícil situación como la liberación del pago de impuestos sobre el ingreso de catastro y el aplazamiento del cobre de créditos subvencionados. El salto de los precios es inevitable, pero el abastecimiento del mercado con los esenciales víveres no se verá afectado, porque existen reservas sólidas del año pasado.
