
Con la formación de la mayoría parlamentaria a nivel central y del nuevo Gobierno también ha recompuesto el poder a nivel local, de manera que muchas administraciones locales después de un mes van a recibir nuevas coaliciones y nuevos dirigentes. El Gobierno ya ha mantenido dos sesiones, mientras que en la Asamblea se siente una atmósfera política ardiente. La ESCENA POLÍTICA DE SERBIA la preparó Jelica Tapuskovic.
El nuevo Gobierno marcha viento en popa. En los primeros siete días ha mantenido dos sesiones en las que, además de retirar 77 propuestas de ley del procedimiento parlamentario, adoptó las disposiciones sobre la fundación de cuatro oficinas: para Kosovo y Metohia, para los derechos humanos y las minorías, para la cooperación con las iglesias y comunidades religiosas y para la cooperación con la diáspora y los serbios de la región. A pesar de haberse anunciado en la sesión del Gobierno, celebrada el pasado jueves, la elección del nuevo director de la Agencia de Inteligencia no fue tema a tratar, porque se dio prioridad, lo que es normal, a la evacuación de los ciudadanos serbios de Siria. Con el nombramiento del nuevo director de la Agencia de Inteligencia se esperará hasta la próxima sesión, aunque las especulaciones sobre quien va a ocupar ese cargo han provocado polémicas en la opinión pública.
Los nuevos ministros se dedicaron la pasada semana también a asuntos económicos, sin embargo el asunto al que se dedicó la Asamblea se ha traspasado al campo meramente político. Ante los parlamentarios se encontraron los cambios y complementos de la Ley sobre el Banco Nacional, los que fueron criticados por la oposición incluso antes de encontrarse en el procedimiento. Evaluando que se trata de un acto político, con el que se están creando las condiciones para que la alta funcionaria del Partido Progresista de Serbia se encuentre al frente de esta importante institución del estado, la oposición ha criticado y en público y en la Asamblea, porque considera que esa decisión puede conllevar a la inestabilidad económica en el país.
El enérgico debate que se dirigió en el Parlamento también tocó el tema de los resultados electorales y de la recomposición del poder tras las elecciones a nivel central. Muy pronto se sabrá si el mismo destino espera al poder a nivel local. Lo que sí es seguro es que en agosto va a tratarse de crear el consenso nacional sobre Kosovo y Metohia y recién después se reanudarán las negociaciones entre Belgrado y Pristina levantándolas a un nivel más alto y en las que a la parte serbia encabezaría el presidente de Serbia Tomislav Nikolic.
