
Los problemas del Arzobispado Ortodoxo de Ohrid, en Macedonia, que duran ya más de cuatro décadas, en lugar de solucionarse de una manera democrática y civilizada, se están complicando y su fin parece no vislumbrarse. Acerca de ello, los representantes del Arzobispado conversaron el lunes en Belgrado con el presidente de Serbia, Tomislav Nikolic. Por otra parte, recientemente, el Departamento de Estado publicó un informe sobre las libertades de culto en Macedonia para el año 2011, en el que se dice que en ese plano “no se hacen esfuerzos para que la situación mejore.”
El presidente Nikolic ha podido escuchar de los representantes del Arzobispado de Ohrid acerca de la difícil situación en que se encuentran los fieles, los monjes, los sacerdotes. También se habló del encarcelamiento injusto del arzobispo de Ohrid, Jovan. El presidente de Serbia dijo que “abogará activamente por el pleno respeto de los derechos humanos y libertades de culto no sólo para los fieles de la Iglesia Ortodoxa Serbia, sino para toda la gente, todos los pueblos y comunidades de Serbia, la región y el mundo”.
El arzobispo Jovan ha sido encarcelado repetidamente, siendo que ya a inicios de julio, según las leyes vigentes en Macedonia, el acto del que se acusa había caducado. Pero, a pesar de ello el Tribunal de Apelación no ha dictado la sentencia aún, y el arzobispo Jovan se haya cinco meses en prisión preventiva. En los últimos 10 años él ha sido sometido de manera continua a procesos judiciales. Tan pronto como uno acababa, se abría el siguiente. Él se encuentra por sexta ocasión en la cárcel. Los activistas para los derechos humanos han destacado varias veces que se trata de una clásica tortura del Estado contra su persona, es decir, que bajo el manto de una Justicia independiente se lleva a cabo el terror estatal sobre la base religiosa.
En el informe más reciente del Departamento de Estado sobre las libertades de culto en Macedonia, se constata que las autoridades macedonias no han mostrado los empeños ni de mejora ni de deterioro de la protección de las libertades de culto. Se destaca que el Estado se niega a registrar el Arzobispado de Ohrid y que la única registrada es la Iglesia Ortodoxa Macedonia. Cabe decir que la Iglesia Ortodoxa Macedonia fue creada en un cabildo religioso - popular en el año 1967, de una manera no canónica, más bien como si se tratarse de un partido político o asociación de ciudadanos, por lo cual no ha sido reconocida por ninguna iglesia ortodoxa. La Iglesia Ortodoxa Serbia, como Iglesia madre, ya desde años se empeña en llegar a una solución aceptable, a la unidad canónica con no reconocida la Iglesia Ortodoxa Macedonia. Hace unos años, las conversaciones del llevó el fallecido patriarca de la Iglesia Ortodoxa Serbia Pavle, concluyeron positivamente, pero, muy pronto los representantes macedonios cambiaron de parecer. Y la persecución del sacerdocio, de los monjes y de los fieles, no ha cesado. La situación incluso se deteriora. Además del arzobispo Jovan, quien se encuentra encarcelado, se arresta y maltrata a fieles, monjes y sacerdotes, a quienes se prohíbe oficiar la liturgia. Acerca de ello se habla en el informe del Departamento de Estado y se destaca que en Macedonia hay abusos y discriminaciones que se basan en la pertenencia religiosa, las convicciones o la práctica.
Pese a que la situación parece irreparable, los representantes de la Iglesia Ortodoxa Serbia esperan y manifiestan su deseo de que mediante la conversación se resuelvan los problemas existentes y cesen las acusaciones falsas y las persecuciones policiales de los sacerdotes, monjes y fieles, por el sólo hecho elegir libremente su credo, lo cual está en armonía con las convenciones europeas sobre las libertades de culto.
