Se anuncia un otoño “duro” en Serbia

Uto, 07/24/2012 - 16:22 -- MRS
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El Occidente apoya en principio el camino europeo de Serbia y no pide de Belgrado el reconocimiento formal de la independencia de Kosovo y Metohia. Sin embargo, las señales que llegan de Washington y Berlín, están anunciando tareas difíciles que debe realizar Serbia en ese camino. La incertidumbre si Belgrado va a obtener hasta el fin de año la fecha para el inicio de negociaciones con la Unión Europea está creciendo de día en día. Escribe Ivana Subasic.

Formalmente, la aplicación de los acuerdos alcanzados y la continuación del diálogo con Pristina son las principales condiciones políticas para la obtención de la fecha de inicio de negociaciones entre Belgrado y la Unión Europea. Con las especulaciones de que las principales diplomacias occidentales, EE.UU. y Alemania esperan que Belgrado normalice las relaciones con Pristina, se plantea la pregunta si el nuevo gobierno va a lograr reconciliar esas exigencias y la Constitución de Serbia.

Los analistas nacionales no son optimistas y no creen que Serbia pueda recibir hasta el fin de año la fecha para el inicio de negociaciones de preingreso para la asociación a la Unión Europea y recuerdan que cada uno de los criterios necesarios para el ingreso de un nuevo miembro, o grupo de miembros a la Unión Europea es en primer lugar una decisión política. Es decir que depende de la constelación de fuerzas e intereses que reinan en ese momento en la Unión Europea. Lo que sí es seguro, es que a Serbia espera bastante trabajo tanto en el plano interno como en el diplomático. Primero tiene que resolver problemas que a primera vista parecen marginales como son la ratificación del Acuerdo de Estabilización y Asociación, el que fue firmado el año 2008, y el que no puede aplicarse porque falta por rubricarlo un miembro más de la Unión- Lituania. Por otro lado, subrayan los analistas, existen muchos problemas como la exigencia de Alemania sobre la retirada de policías serbios de Kosovo y Metohia y la apertura de oficinas mutuas en Belgrado y Pristina. Por lo tanto, al nuevo gobierno espera bastante trabajo.

De la cúpula política pueden oírse evaluaciones de que el nuevo gobierno va a tener que hacer muchas cosas poco populares. Pero una cosa es segura que no se va a exigir de Belgrado que reconozca Kosovo, aunque quizás se ejerza presión para que lo haga. En el mundo existen muchos estados que todavía no aceptaron cierta realidad, sino que esperaron decenios, y a veces siglos para cambiarla. China ha esperado más de cien años para poner nuevamente bajo su soberanía a Hong Kong y Macao. Algunos analistas opinan que las relaciones que existen entre China y Taiwán pueden servir de modelo para los que quieren que se resuelva el problema kosovar mediante el compromiso. Ese modelo no influye en el intercambio comercial entre China y Taiwán el que en los pasados años asciende a cientos de miles de millones de dólares al año. Ese podría ser un buen modelo. La búsqueda de un modelo de compromiso es una tarea difícil para Belgrado. Además la postura de la opinión política albanesa respecto a la continuación del diálogo con Belgrado indica que en Pristina no existe demasiada voluntad para normalizar las relaciones con Belgrado.

Una parte de los analistas aboga por la tesis de que la más pronta adhesión de la región de los Balcanes Occidentales a la Unión Europea aportaría a la solución concreta del problema kosovar. Sin embargo otra parte piensa que la Unión Europea no es lo que fue hace veinte años, sino que es una organización que se encuentra en una difícil crisis existencial. Es decir, que la Unión Europea en estos momentos no tiene el potencial que tenía en los años 90ta.cuando a la misma ingresó Austria y cuando se resolvió el problema de Triol del Sur.