
“La visita de dos altos cargos norteamericanos, Phillip Ricker y Phillip Gordon a Belgrado nos indica que la administración norteamericana, en el año electoral, no puede permitir que la situación en Kosovo se salga de su control,” dijo en entrevista concedida a Radio Serbia Internacional el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y ex diplomático Predrag Simic. Él considera que Kosovo y la política del futuro gobierno son dos temas claves los que guardan relación y por los que muestran interés los norteamericanos.
Para EE.UU. la cuestión del estatus de Kosovo ya está
resuelto, por eso insistiendo en la continuación del diálogo entre Belgrado y Pristina, ellos no esperan que ésta se plantee nuevamente. Mientras que para Belgrado esa cuestión no está resuelta y considera que el diálogo debe dirigirse a un nivel político más alto. La iniciativa del presidente Tomislav Nikolic de izar el nivel de las delegaciones de negociadores, según nuestro interlocutor, tiene su lado positivo y negativo. Lo positivo es que por nuestra parte podría plantearse nuevamente la cuestión del estatus, mientras que lo negativo es que ya el mismo encuentro al más alto nivel podría interpretarse como el reconocimiento de Kosovo.
La respuesta a la pregunta que, como informaron los medios, planteó Phillip Ricker, de que la base rusa para intervenciones de emergencia situada cerca de Nis, podría convertirse en base militar, según palabras de Predrag Simic, desde hace tiempo preocupa a la administración norteamericana.
Simic opina que todo el proyecto de independencia de Kosovo forma parte de un proyecto geopolítico más amplio de EE.UU. Los norteamericanos quieren estar presentes en esta región para estar más cerca de los demás puntos neurálgicos que son de su interés – como por ejemplo el Oriente Próximo. Nuestro interlocutor opina que Serbia, en caso de que decida aproximarse militarmente a Rusia, podría alejarse de Kosovo, donde se encuentra la base de la OTAN Bondsteel. De esa manera los serbios de Kosovo y Metohia se encontrarían en el medio de los intereses de las grandes potencias.
“En lo que respecta al futuro gobierno de Serbia, la administración norteamericana quiere cooperar con éste. De la importancia que tiene para EE.UU. mantener buenas relaciones con Belgrado habla el hecho de que a la embajadora Mary Warlick la va a reemplazar en Belgrado un embajador de brillante biografía,” destacó en entrevista concedida a nuestra radio el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas, Predrag Simic.
