
El primer ministro de Serbia, Ivica Dacic, dijo el martes en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, que Belgrado está dispuesto a reanudar el diálogo sobre Kosovo a un alto nivel. La presencia del primer ministro Dacic en la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Kosovo y Metohia, pero también la intervención inesperada a los miembros del máximo cuerpo de la Organización Mundial del presidente del Gobierno de Pristina, Hashim Thaci, muestra claramente que ambas partes están dispuestas a llevar el diálogo a un alto nivel, considera el profesor Predrag Simic. Pero, nuestro interlocutor es de la opinión de que tal diálogo no se va a producir pronto, ya que Belgrado y Pristina tienen exigencias y expectativas del diálogo del todo opuestas.
“La sesión del Consejo de Seguridad sería rutinaria de no haber abido las circunstancias que la han hecho excepcional. Esta ha sido la primera intervención del nuevo primer ministro de Serbia y de la coalición oficialista, y oportunidad de exponer en público los objetivos y propósitos de las nuevas autoridades de Belgrado en las relaciones con Pristina. Pero, ello ha sido asimismo oportunidad de que a la mesa en el Consejo de Seguridad, aunque de una manera no planeada, esté el presidente del Gobierno en Pristina, Hashim Thaci. Lo cual, ha creado la impresión de que las dos partes dieron a conocer sus posiciones de cara a las anunciadas negociaciones, las cuales se llevarán, aunque no muy pronto, a un nivel político más alto y en las que no se van a tratar temas técnicos, como ha sido hasta ahora”, dice a esta radio emisora el profesor de la Facultad de Ciencias Políticas, Predrag Simic.
Él considera que los mensajes de Dacic reflejan las nuevas intenciones de Serbia porque, según recalca, los negociaciones que se han llevado hasta ahora han tenido resultados bastantes controvertidos. “Un buen ejemplo de ello es la conocida nota de pie, la debía figurar junto a la inscripción “Kosovo y Metohia” en la presentación en las reuniones internacionales. La opinión pública desconoce qué es lo que ello implica concretamente, si se trata de una nota de pie o no, y cuál es su forma”, recalca Simic. Según sus palabras, es bueno que Belgrado siga insistiendo en el fortalecimiento del papel de la ONU en el diálogo. “Sobre todo porque Belgrado no está satisfecho con la manera en que la Unión Europea ha mediado. Pienso personalmente que la mediación de Robert Cooper no ha sido imparcial, ni diplomática, ni competente. Por ello se exige un papel más importante de UNMIK, tan pronto como se creen condiciones más favorables para el diálogo y las relaciones entre Belgrado y Pristina”, recalca Predrag Simic.
Con todo, nuestro interlocutor no espera que el diálogo a un alto nivel se produzca pronto, porque las posturas y los pareceres de Belgrado y Pristina son contrarios respecto a la mayoría de los temas. “Belgrado espera que con la elevación del diálogo a un nivel más alto se reabra la cuestión de la soberanía y de algunos temas que entre tanto se han aparatado de ciertos representantes de la comunidad internacional. Por otra parte, Pristina ve en el diálogo una manera de concluir el proceso de su reconocimiento internacional y de que se creen las condiciones para su inclusión en las organizaciones internacionales, que ahora de halla bloqueada. Por lo tanto, la concordancia mutua no debería engañarnos, porque detrás de ella se encuentran objetivos del todo contrarios, no sólo en el curso de las negociaciones, sino también en sus preparativos. Si las negociaciones se producen, habría que resolver una serie de cuestiones, en las que hay diferencias fundamentales no sólo entre Belgrado y Pristina, sino entre los principales factores internacionales, miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, concluyó el profesor Predrag Simic.
