
En la 53 Olimpiada matemática la que se organizó en Argentinay que finaliza hoy, el alumno de cuarto grado de secundaria de la Escuela de Matemática de Belgrado, Teodor von Burg, conquistó la medalla de oro, convirtiéndose oficialmente en el mejor joven matemático mundial de todos los tiempos. Escribe Jelica Tapuskovic.
El nombre de Teodor von Burg se oyó por primera vez en Serbia cuando éste tenía catorce años y cuando empezó a conquistar medallas en competencias nacionales e internacionales para alumnos de escuela media. El año 2007 participó por primera vez en la más grande competencia mundial de matemática – en la Olimpiada, la que se mantiene cada año en otro país, donde conquistó la medalla de bronce. Ya al siguiente año, conquistó la medalla de plata, y a partir del año 2009 medallas de oro. En todas las competencias que participó, tanto en el país como en el exterior, siempre ganaba el primer premio. Más preciso, en 113 competencias conquistó 132 premios, de éstos 49 en 30 competencias internacionales y 83 en 83 torneos locales.
Aunque en esta última competencia en la que participó como alumno de escuela media, no conquistó el número máximo de puntos, eso no ha disminuido su éxito. Según datos estadísticos, tres matemáticos antes que él también conquistaron cuatro medallas de oro, pero Teodor es el primero por el número de medallas que ganó en la Olimpiada matemática.
Su madre, Magda von Burg, dice que Teodor está muy contento, lo único que teme es decepcionar a su mentor, profesor Vladimir Jankovic, porque de los máximos 42 ganó 38 puntos y lamenta no haber podido dedicar todo su tiempo a las tareas por la inscripción en Oxford. Ella destacó que Teodor ha estudiado mucho toda su vida, y que además de cursar clases de gran calidad en la Escuela Media de Matemática de Belgrado, tenía clases adicionales.
El director de la escuela media de matemática, Srdjan Ognjanovic, destaca que el éxito de Teodor es a la vez el mayor éxito de esta escuela, cuyos alumnos conquistaron más de 400 medallas en diferentes competencias. Teodor también fue exitoso en las competencias de física, y durante su educación también ha mostrado interés por otras ciencias naturales.
El mejor joven matemático de todos los tiempos continuará perfeccionándose en el prestigioso colegio de Oxford, pero como había anunciado antes, lo que más le gustaría es volver a Serbia, si se crean condiciones favorables para vivir y trabajar en el campo que más quiere.
