EL OCHO DE SARGAN

La estación ferroviaria de Jatare se halla emplazada en las alturas de las montañas de Serbia Occidental, sobre la vía férrea Šarganska osmica, en español El Ocho de Šargan, y tiene la peculiaridad de que ninguno de los pasajeros del tren jamás se ha apeado en ella, puesto que desde el propio vagón se domina un esplendido panorama. Pero, esa no es la única curiosidad que ofrece esta vía de rieles angostos, en la cual desde hace unos años, la locomotora transporta nuevamente a turistas hasta Mokra Gora.

En la historia del transporte ferroviario se lee que hay unos 30 tipos diferentes de vías de riel angosto. Serbia, la cual en el Congreso de Berlín de 1878 obtuvo la independencia, se había comprometido a construir su vía férrea, de modo que el primer tráfico ferroviario se realizó un año después en la línea Belgrado-Niš. Pero, esa no fue la primera vía férrea de Serbia. A saber, en 1882 había una vía de rieles angostos, de 60 centímetros de anchura, tendida para transportar cobre de la mina de Majdanpek. Había otras líneas de riel angosto, pero Šarganska osmica ha sido siempre especial. Lo que distingue a esta vía ferrocarrilera no es tan solo la anchura de los rieles, de 75 centímetros, sino el hecho de que atravesando un terreno sinuoso y accidentado, ella dibuja una trayectoria inusual, que vista desde el aire tiene la forma del número 8.

La construcción de la vía a través de Šargan fue iniciada en 1916 por los austriacos con el propósito de unir con ferrocarril a Bosnia y Serbia. La diferencia de altura entre el valle de Mokra Gora y el puente de Šargan requería de una solución técnica especial, de modo que los austriacos contrataron a un magnífico ingeniero, condenado a cadena perpetua, prometiéndole la libertad si resolvía el problema técnico. Su estimación de que se proyecte un túnel no consiguió realizarse, por lo cual el desgraciado ingeniero se suicidó. Mas tarde, examinando los cálculos que había efectuado este ingeniero, un colega suyo se percató del error, y continuó la obra. Los austriacos terminaron solo nueve kilómetros de la vía. La construcción se reinició en 1921, cuando se instaló un ferrocarril de cable con tres ramales: uno hasta el túnel mas elevado en Šargan de una longitud de 1.825 metros, otro hasta la estación de Jatare, a 1.926 metros de altura, y el tercero hacia el valle del río Kamišina.

El tráfico cobró vida en 1925, y el tren transitó por un período de tiempo de 49 años y 25 días, desde Užice, a través del puente de Šargan y Višegrad, hasta el Mar Adriático. En febrero de 1974, por ser cada vez más incosteable, el tren dejó de transitar. Un cuarto de siglo mas tarde, a iniciativa de los habitantes de la región de Užice y de los ferrocarrileros, se inició la reconstrucción de la vía. Del Museo de Ferrocarriles se trajeron los vagones y la locomotora, de modo que el popular Cira (Chira), como el pueblo llamaba este tren, reemprendió la marcha por el trayecto restaurado de 15,5 kilómetros de largo. El recorrido dura una hora, y durante el mismo se atraviesan 22 túneles y cinco puentes, por una vía férrea que salva una diferencia de altura de 300 metros. Los viajeros pasan por parajes magníficos, de los que pueden disfrutar desde cinco miradores donde el tren hace alto.